Me han contado las piedras del camino
que odian que las pisen sin haberse limpiado los zapatos
y las cuerdas de esa vieja guitarra ansían que las rasguen
las agujas de mis jeringas adoran el pincharte
e incrustarse en tu piel como mentiras
el piso de mi pieza junta polvo
en mi cabeza suenan las canciones de Páez
mientras inspiro el humo blanco y lo alzo hacia lo oscuro
me canso de ser hombre, me canso de ser niño
dos ratones tienen sexo en el techo de mi cuarto
bebo leche, ni siquiera tengo algo decente para beber
lo peor de todo es que ya no extraño el sufrirte
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