entre servirme una cerveza
y ver el fondo del vaso
se mueven tus deditos por debajo de la mesa
y las sonrisas fugitivas las escondes tras los árboles
los deseos se encumbran desde el pasto oscuro
mis dedos te rasgan el abdomen de nubes
y se aproxima la lluvia
el llanto es el espacio entre el encendedor
y los restos en el cenicero
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